viernes, 9 de marzo de 2018

Al final termina que la matan





En aquella manifestación de New York logró escabullirse entre la multitud.
Fue durante dos temporadas una estrella del montón en Hollywood.
Sorteó, no sin algún raspón, los peligros del Amazonas.
Pasó por el Big Ben justo a tiempo.
Transpiró la camiseta en el desierto del Sahara.
Se probó el traje de Dios sobrevolando Los Andes.
Tuvo tiempo para el amor con fondo de Torre Eiffel.
Sus ojos se drogaron admirando las pirámides de Egipto.
Bailó en Río, escasa de ropas, como una garota más.
Paulinha reconoció la herida que le había propinado aquella vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario